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Science & Health5 oct 2026

El hielo del polo norte de Marte tendría menos polvo del calculado hasta ahora

Un recálculo de las observaciones espectrales reduce la proporción de polvo en el hielo superficial del polo norte marciano del 25% a cerca del 3%, lo que obliga a revisar su papel en el clima.

El hielo del polo norte de Marte tendría menos polvo del calculado hasta ahora

El hielo expuesto en el polo norte de Marte contiene, en general, menos del 3% de polvo por masa, y la estimación máxima del nuevo modelo ronda el 2,2%, frente al 25% que atribuían trabajos anteriores a algunos sectores. La diferencia es notable en el cráter Korolev: donde los cálculos previos asignaban cerca del 22% de polvo a uno de los sectores observados, el nuevo análisis propone en torno al 0,4% para la capa superior y un 0,02% para el hielo de grano grueso situado debajo. El trabajo, publicado en npj Space Exploration, firma de Pari Mohan, de la Universidad de Edimburgo, y Aditya Khuller, de la Universidad de Washington.

La discrepancia no procede de nuevas observaciones, sino del modo en que el espectro permite reconstruir las propiedades de la superficie. El brillo del hielo depende a la vez del tamaño de sus granos, del tamaño de las partículas de polvo, de su concentración y de la disposición de las capas. Los autores usaron un radio de polvo de unos 1,6 micrómetros y un modelo de transferencia radiativa que contempla la estratificación. Khuller había detectado años antes un problema en el procedimiento dominante, concebido para el suelo lunar; al probarlo en la Tierra los resultados parecían erróneos. El nuevo enfoque adapta un método de Steve Warren, profesor emérito especializado en nieve y hielo.

El análisis cruza observaciones de OMEGA, a bordo de Mars Express, y CRISM, en MRO, con mediciones de la misión Phoenix, que en 2008 recogió muestras de hielo cerca del polo norte. Los valores revisados concuerdan mejor con los datos de radar sobre la capa helada. Los investigadores postulan que estratos limpios, con entre el 0,05% y el 0,5% de polvo, se alternan con capas más sucias, de decenas por ciento de impurezas, y explican las variaciones estacionales de brillo por un fino manto de escarcha que se sublima en verano.

Las cifras revisadas inciden en la modelización del balance energético polar, la estabilidad del hielo y su lectura climática, y en el interés de un recurso más limpio para futuras bases. Khuller espera aplicar los métodos corregidos a otras regiones. Queda abierto el vínculo con la habitabilidad: trabajos previos suyos sugirieron que las capas de polvo y hielo podrían formar bolsas de agua de deshielo enriquecidas con nutrientes, sin confirmación por ahora.